Jeremías  20, 1-6

El sacerdote Pasjur, hijo de Imer, que era inspector jefe de la Casa de Yahvé, oyó a Jeremías profetizar dichas palabras. Pasjur hizo dar una paliza al profeta Jeremías y ordenó meterlo en el calabozo de la Puerta Alta de Benjamín —la que está en el templo de Yahvé—. Al día siguiente sacó Pasjur a Jeremías del calabozo. Díjole Jeremías: No es Pasjur el nombre que te ha puesto Yahvé, sino «Terror en torno». Porque esto dice Yahvé: «Voy a convertirte en terror para ti mismo y para todos tus allegados, los cuales caerán por la espada de sus enemigos, y tus ojos serán testigos. Asimismo entregaré a todo Judá en manos del rey de Babilonia, que los deportará a Babilonia y los pasará a cuchillo. Entregaré todas las reservas de esta ciudad y todo lo atesorado, todas sus preciosidades y todos los tesoros de los reyes de Judá, en manos de sus enemigos, que los pillarán, los tomarán y se los llevarán a Babilonia. En cuanto a ti, Pasjur, y todos los de tu casa, iréis al cautiverio. En Babilonia entrarás, allí morirás y allí mismo serás sepultado tú y todos tus allegados a quienes has profetizado en falso.»
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