Isaías 51, 9-10


El despertar de Yahvé.
¡Despierta, despierta, revístete de poderío,
oh brazo de Yahvé!
¡Despierta como en los días de antaño,
en las generaciones pasadas!
¿No eres tú el que partió a Ráhab,
el que atravesó al Dragón?
¿No eres tú el que secó la Mar,
las aguas del gran Océano,
el que trocó las honduras del mar en camino
para que pasasen los rescatados?
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